jueves, 19 de marzo de 2015



Estándar de la raza
El Husky Siberiano es un perro de talla media, de aspecto general activo y ágil y de movimiento fácil y elegante. Su cuerpo es moderadamente compacto y está bien provisto de pelo. Su movimiento es fluido aparentemente sin esfuerzo. Es capaz de desarrollar su función de perro de trineo tirando durante largas distancias de una carga ligera a velocidad moderada.

Las proporciones y la forma de su cuerpo reflejan un equilibrio entre fuerza, velocidad y resistencia. Los machos son masculinos pero nunca toscos, las hembras son femeninas pero sin debilidad de estructura. En buenas condiciones, con músculos sólidos y bien desarrollados, el Husky Siberiano no debe tener peso superfluo.

El cráneo es de talla mediana en proporción al cuerpo, y el hocico es de igual longitud que el cráneo. La trufa debe ser negra en perros grises y negros, color hígado en perros cobrizos y de color carne en perros completamente blancos. Los ojos poseen forma de almendra, moderadamente separados y situados algo oblicuamente; pueden ser marrones o de color azul, uno de cada color, o coloreado en parte. Las orejas son de talla mediana, en forma triangular, ajustadas e implantadas altas sobre la cabeza; están bien pobladas de pelo, arqueadas en la parte posterior y firmemente erectas.

Los machos deben tener una altura entre 53,5 y 60 centímetros; las hembras tendrán una talla entre 50,5 y 56 centímetros. El lomo es derecho y fuerte, con un mismo nivel desde la cruz a la grupa, de longitud media.
La cola está cubierta de pelo parecido al del zorro, y se sitúa ligeramente bajo la parte superior del lomo. Normalmente, es llevada sobre la espalda en forma de una elegante hoz curvada cuando el perro está atento; también es normal que la cola cuelgue cuando el perro está en reposo. Tanto las extremidades anteriores como las posteriores están moderadamente separadas y paralelas.

Cualquiera que sea el color de Husky Siberiano, debe tener un pelo formado por un doble manto de mediana longitud, que le da una apariencia bien cubierta sin ocultar la silueta definida del perro. El subpelo es suave y denso y de suficiente longitud para soportar el pelo externo. Éste es recto y algo liso y apretado, nunca áspero, ni parte visiblemente del cuerpo. Es normal la ausencia de subpelo en la época de muda.

Ella se llama Aisha  ala edad de 8 meses. Foto tomada por Nicolle Ramos
Ella se llama Aisha  ala edad de 8 meses.


Alimentación y ejercicio
El Husky come de todo: productos lácteos, carnes y huesos de cualquier tipo, pescados, frutas y verduras. Las necesidades alimenticias varían según el tamaño y el sexo: en los machos, en ración de mantenimiento van de 1.250 a l.500 Kcal. diarias y en las hembras de 1.050 a 1.350. Estos valores se consideran suficientes para los ejemplares que viven en un clima templado y que no están sometidos a trabajo de tiro.

El suministro de complejos mineral-vitamínicos en determinados estados fisiológicos (cachorros, estado de gestación, lactancia) es de extrema importancia para un normal desarrollo físico. No debe olvidarse tampoco complementar la dieta con aceites vegetales ricos en ácidos grasos insaturados. Tanto las vitaminas como los minerales, los aceites vegetales y todos los componentes alimenticios, no deben suministrarse nunca en dosis excesivas.

El ejercicio es imprescindible para el correcto desarrollo del ejemplar. No importa el tipo de terreno ni la climatología, ya que se adapta a todos los entornos. Si se puede, hay que hacerle correr. Sin grandes dificultades puede alcanzar una velocidad de 20 km. por hora sin que le suponga un enorme esfuerzo.      

Luna ala edad de 5 años. Foto Tomada por Nicolle Ramos
Luna ala edad de 5 años


Cuidados básicos
Cuando es un cachorro, hay que acudir al veterinario para que proceda a su vacunación y que explique al dueño las pautas para la desparasitación periódica y le indique los posibles tratamientos, revacunaciones, plazos, etc. Si es un especialista en perros, podrá indicar, además, los defectos o virtudes que su ejemplar posee, así como algunas imperfecciones que quizá puedan ser corregidas. Por otra parte, también es necesario administrar periódicamente a la mascota un producto que le libere de pulgas y otros ectoparásitos.

También son necesarios los juguetes y un cepillo de púas metálicas, con el que habrá de cepillarle periódicamente desde el principio ya que, si no se hace así, es posible que haya que perseguirle después para hacerlo. Es imprescindible, además, un collar y una correa a medida. Esta raza no ofrece resistencia cuando se le pone, aunque a la hora del paseo, lo más habitual es que sea el perro el que tire del dueño y no al revés.

En cuanto a la higiene, esta raza destaca por su limpieza. Si se baña habitualmente, los productos utilizados eliminan una serie de elementos naturales del pelo (grasas, lanolina etc.) que son los que le protegen contra la propia suciedad, por lo que los baños habrán de ser muy esporádicos. Con lo que sí habrá que tener especial cuidado es con la parte interior de sus orejas, que requerirán de vez en cuando una somera limpieza con un paño húmedo.
Luna y Bobby. Foto tomada por Nicolle Ramos
Luna y Bobby